viernes, 25 de abril de 2014

Destinos trágicos II


En mi anterior ensayo anecdótico esbocé la trágica muerte de la reina  María Estuardo de Escocia y del rey Carlos I de Inglaterra, dos reyes condenados a morir decapitados.  Hoy recordaré a un emperador fusilado y un presidente ahorcado.

Un Emperador fusilado.- Maximiliano I de México. *Viena, 6 de julio de 1832 -+ Santiago de Querétaro, 19 de junio de 1867.

México en 1863 sufría uno de sus cíclicos momentos de inestabilidad política. profundas divisiones y guerra civil. Gobernaba el presidente Benito Juárez, y sus políticas de expropiaciones y anticlericalismo condujeron a la rebelión del partido conservador y a la guerra civil. El conflicto se internacionalizó pues  Napoleón III interesado en adquirir influencia en América y frenar el expansionismo de Estados Unidos envió tropas francesas en apoyo del partido conservador. Asediado, Juárez abandonó la capital y ejerció la presidencia de manera itinerante por diferentes regiones del norte. En medio de ese estado de guerra, los tradicionalistas ante la dificultad de ponerse de acuerdo para elegir presidente, resolvieron buscar un emperador ajeno a su patria. En fin de fines México ha tenido tradición de imperio: el imperio Azteca, el Maya, Iturbuide y sus presidentes autoritarios.  Napoleón III sugirió a  Maximilian von Habsburg-Lorraine, Archiduque de Austria,  hermano del Emperador Francisco José y segundo en la línea de sucesión del imperio Austro Húngaro. Se le recuerda por su elegante estampa, su gran cultura y refinamiento. Se  casó por amor, cosa poco común en la realeza, con la princesa Carlota Amalia de Bélgica, hija del rey Leopoldo I de Bélgica.

En octubre de 1863 la delegación mexicana le pidió aceptar ser emperador de México.  Maximiliano idealista acepta, renuncia a la posibilidad de heredar la corona imperial de Austria.  Aclamado a su entrada a ciudad de México, instaló su corte en el palacio de Chaputepec. Fue coronado el 10 de abril de 1864 en la Catedral Metropolitana de México, todo ello en medio de la guerra civil.

México,  imitó la refinada y elegante vida social vienesa, el vals penetró en los salones. Los mariachis adquirieron reconocimiento social pues eran los invitados a amenizar los matrimonios - mariages en francés-  (dicen que de la mexicanización de mariage salió la palabra  mariachi).

Maximiano se preocupó por la educación y la cultura, y la asistencia social. Pero a nadie le gusta ver tropas extranjeras luchando contra sus compatriotas así sean estos sus rivales políticos. El presidente  Benito Juárez empezó a recibir apoyo de todos los sectores. Estados Unidos, veía con  recelo la influencia europea cerca de sus fronteras y terminada su propia guerra civil, apoyó decididamente a Juárez. Simultáneamente Napoleón III ordenó que sus ropas regresaran a Francia para prepararse a una nueva guerra con su vecina Prusia. Maximiano quedó sin apoyo, pero se negó a abdicar y regresar a tiempo a Europa. Su batalla final fue en Querétaro en donde se rindió junto con sus generales mexicanos  Miramón y Mejía. Sometidos a consejo de guerra, el tribunal militar los condenó a muerte por fusilamiento. Juárez no conmutó la pena para  que en todo el mundo se supiera que ningún extranjero podría en adelante gobernar a su país.

El fusilamiento: Maximiliano  fue ejecutado en el Cerro de las Campanas de Querétaro, el 19 de junio de 1867, junto con Miramón y Mejía. Se levanta en la madrugada, viste de gala, y después de oír misa  desfila rumbo al cerro de las Campanas. "Es un bello día para morir", dice. Escoltados por cuatro mil soldados del ejército republicano los tres sentenciados se colocan frente al paredón de adobe. Maximiliano da un fuerte abrazo a sus generales,  pidió a los fusileros que apuntaran al corazón para  no desfigurar su rosto y pronunció sus palabras finales: "¡Que mi sangre selle las desgracias de mi nueva patria! ¡Viva México! Tres escuadras de siete tiradores cada una dieron cumplimiento a la sentencia. No murió en el acto y fue necesario que un soldado le diera el tiro de gracia, directo al corazón. El cadáver del Emperador, fue llevado a Austria en la fragata Novara en 1867, irónicamente la misma que le había traído en 1864. Carlota enloqueció y falleció en 1927, 60 años después del fusilamiento del emperador.

El pelotón de fusilamiento se volvió muy popular en México en especial en la revolución mexicana. Tampoco se ha vuelto a saber de nadie que desee ser coronado como rey o emperador de México.


Un presidente ahorcado. Zulfikar Ali Bhutto Presidente de Pakistan. Larkana, *1928 - Rawalpindi, 1979.

De influyente familia pakistaní estudió en universidades de Inglaterra y Estados Unidos.

Al terminar sus estudios de derecho regresó a su patria y ejerció como abogado y profesor de derecho. Desde muy joven fue llamado a importantes cargos diplomáticos y gubernamentales: embajador en la ONU, ministro de Comercio,  ministro de Asuntos Exteriores (1963). Lideró su propio Partido del Pueblo de Pakistán de orientación comunista línea Mao, y se opuso al gobierno de ese momento. Al caer el gobierno por el golpe de Estado de Aga Yahya Kan de 1969 fue nombrado primer ministro y ministro de Asuntos Exteriores (1971).

Tras la dimisión  de Aga Yahya Kan,  Bhutto se convirtió en el primer presidente civil de la República pakistaní. En esos años, algún analista político colombiano comparó la carrera política y la educación de Bhutto con la del colombiano Alfonso López Michelsen: descendientes de familias poderosas, fundadores de partidos de izquierda y presidentes de sus países.

En 1977 fue derrocado por el general Zia Ul-Haq quien  le condenó a muerte. El 4 de  Abril de 1979, Zulfikar Ali Bhutto, fue ejecutado ahorcado.  Ante el patíbulo Bhutto se descompuso, entró en pánico y sus verdugos necesitaron llevarle atado en una camilla para colgarlo.  La política voluble: poco después su hija, Benazir Bhutto le sucedió al frente de su partido y derrotado el dictador Zia, llegó a ser primera ministra en 1988-90 y otra vez en 1993-96.


Maximiliano I de Mexico

Zulfikar Ali Bhutto Presidente de Pakistán

martes, 8 de abril de 2014

DESTINOS TRÁGICOS


DESTINOS TRÁGICOS

La pena de muerte existe desde los albores mismos de la humanidad, y en este siglo, de refinada civilización y tecnología se sigue aplicando, con o sin juicio previo.

Se aplica con el refinamiento  que solo la mente humana pueda imaginar: a piedra, muy del gusto de los países islámicos, decapitación, descuartizamiento, horca, hoguera,  fusilamiento,  y los sistemas "humanitarios" del gusto estadunidense: silla eléctrica,  gas,  inyección letal, o el tiro en la nuca como en la republica Popular China.

Históricamente la ejecución de reos comunes y corrientes era un rutinario y concurrido espectáculo público. Lo extraordinario era presenciar la ejecución de grandes personajes que luego de ejercer el poder, al ser derrotados fueron condenados a morir.

Escogí algunos personajes que después de días de gloria subieron al patíbulo y cuya vida y trágico fin han sido motivo de leyendas. Por hoy solo dos personajes.

María Estuardo (Stuart), Reina de Escocia.  Pocas personas han reunido tantas gracias y tantas desgracias como María. Entre sus gracias: Fue reina de Escocia desde recién  nacida en 1542 y reina consorte de Francia a los 18 años. Su belleza y simpatía. Desgracias: tres veces viuda. Calumniada. Perseguida. Prisionera y decapitada.

Escocia tiene el serio problema de ser vecina de Inglaterra, nación que tiene la fea costumbre de engullirse a sus vecinos: Escocia, Gales, Irlanda, y a otros  no vecinos. Para prevenir la eventual ocupación inglesa, los regentes que gobernaban mientras María alcanzaba la mayoría de edad,  buscaron la alianza  con Francia y enviaron a la niña reina, de solo cinco años, para concertar su futuro matrimonio con el hijo del rey francés. María se educó esmeradamente en Francia, en donde vivió su juventud. En 1558 a los 15 años se casó en la catedral de Nuestra Señora de Paris con Francisco  hijo del rey Enrique II.

En julio de 1559, un año después de la boda murió Enrique II, y Francisco subió al trono francés con el nombre de Francisco II.  María se convirtió en reina de Francia y reina de Escocia. Se inician sus desgracias: Francisco II  falleció en un accidente en un torneo. María viuda de 19 años debe regresar a su patria para asumir como reina de Escocia, en momentos en que este país sufría una profunda división religiosa al introducirse el calvinismo y el puritanismo, enconosos enemigos de los católicos. María era católica lo cual la hacía aparecer como hereje e idólatra (puritanos y calvinistas destruían crucifijos e imágenes religiosas) Reinó incómoda y no fue una gobernante afortunada ni acertada. Fácil para los amores y amoríos, se casa por segunda vez con un hombre pervertido, ambicioso y desleal, con quien tiene un hijo James (Jacobo). Su esposo muere asesinado y sus enemigos la culpan de esa muerte. Se vuelve a casar con una persona peor, este  igualmente tiene muerte violenta.  A los 26 años es tres veces viuda. El descontento popular se hace  notorio y estalla la guerra civil en la cual es derrotada y traicionada. Busca refugio en Inglaterra en donde reinaba su prima y rival Isabel I, (la reina virgen ???) hija bastarda de Enrique VIII. Pésima decisión: Isabel veía en su prima María  una rival tanto por su belleza y cultura, como por el poder, pues Isabel  no tenía hijos que pudieran heredar la corona, y María tenía derechos hereditarios para ser reina de Inglaterra. Isabel la acoge, pero como prisionera. Después de 18 años en prisión, es condenada a ser decapitada con el hacha ritual  del ceremonial británico, (los  nobles no podían ser ahorcados pues tenían  el privilegio de ser decapitados). Dictada la sentencia María escribió a sus jueces "A despecho de su soberana y los jueces sus esclavos,  moriré siendo reina.."

Caminó al patíbulo con dignidad. El  verdugo necesitó descargar varias veces el hacha para cortar la cabeza. El último golpe terminó su trágica vida el 15 de octubre de 1586.

Su hijo James Stuart, años después, cosas de las monarquías, fue coronado rey de Inglaterra como James I (Jacobo) de Inglaterra y VI de Escocia y pudo dar definitivo y honroso descanso a María trasladando su cuerpo a la abadía de Westminster muy cerca de Isabel I su gran rival.

Su vida apasionó a las gentes de su época en donde algunos la amaban y otros la odiaban. En la época actual su vida inspira  novelas, cine, drama y continúa despertando amores y odios. Sin duda es un personaje.

Carlos I rey de Inglaterra.

Época: Mediados del siglo XVII. Pasa a la historia como un rey vanidoso (se hizo retratar varías veces por famosos pintores, entre ellos Van Dick), altanero,  se creyó dueño del poder absoluto. Se hizo impopular por los exagerados impuestos y las desastrosas guerras que emprendió. Todo ello mas el hecho de que su esposa la reina Enrietta era francesa y católica, y su desprecio por el parlamento generó la rebelión  y la guerra civil desatada por el partido liderado por Oliver Cromwell y el parlamento,  contra el partido del rey.

Derrotado el rey cae prisionero a finales de 1648. Su esposa ya había huido a Francia.  Oliver Cromwell, eliminó la monarquía y se proclama dictador.

En enero de 1649, la Cámara de los Comunes  por un acto parlamentario crea una Corte para juzgar a Carlos bajo los cargos de “alta traición y de otros altos crímenes". Carlos desconoció la autoridad de la Corte alegando que ninguna Corte tenía jurisdicción sobre un monarca, pues la autoridad para gobernar le había sido dada por Dios cuando lo coronaron y ungieron como rey. La corte sostuvo que "No hay hombre sobre la Ley". Condenado a muerte sin embargo durante una semana, le pidieron tres veces a Carlos que solicitara la súplica, pero él se negó a pedir el recurso de súplica.  Siempre altanero, momentos antes de ser llevado al patíbulo solicitó se le permitiera llevar doble camisa para evitar que “el frio me hiciera temblar y se pudiera  pensar que temblaba de miedo”. Su cabeza rodó el 30 de enero de 1649, el verdugo agarrándola del pelo la exhibió, al público que aplaudía. Cromwell,  entregó el cuerpo del rey a su familia que pudo enterrarle  en la capilla de St. George en el castillo de Windsor.

Años después, al terminar la dictadura de Cromwell al restablecerse la monarquía, fue coronado rey Carlos II, hijo del decapitado Carlos I y bisnieto de María Estuardo cuyo hijo James VI de Escocia y I de Inglaterra fue proclamado rey cuando tenía solo un año. James fue el padre de Carlos I, quien heredó la misma trágica muerte de su abuela.

Maria regresa a Escocia

Carlos I pintado por Van Dick

lunes, 31 de marzo de 2014

LA CONCORDIA FUE POSIBLE


LA CONCORDIA FUE POSIBLE

 

Adolfo Suárez. *Ávila, 25 de septiembre de 1932 - +Madrid, 23 de marzo de 2014

 

“La Concordia fue posible”, este epitafio identifica el sepulcro de Adolfo Suárez fallecido hace pocos días en Madrid. La concordia que muchos consideraban imposible de lograr en la España de los años setenta, fue posible gracias a él.

Recordemos esos años: La guerra civil (1936 / 1939) dejó profundas huellas y resentimientos   y el fin de la guerra fue el inicio de la férrea y represiva dictadura del general Franco. Al morir Franco, en 1975 España seguía profundamente dividida y adolorida y se vivían momentos de gran tensión por el rumbo que tomaría España después de la muerte del "Caudillo": los herederos políticos del dictador y los militares deseaban que las cosas siguieran igual: control y represión, obstáculos a la libre expresión, exagerada injerencia del poder clerical en el manejo del estado. A su vez los partidos y movimientos de centro y de izquierda exigían un cambio total.

Muerto Franco, el rey podía asumía el mando absoluto, pero también podía optar por la democracia. Pocos apostaban a que el joven rey don Juan Carlos se aventurara a abrir España a la democracia. Pero lo hizo y designó a Adolfo Suárez, joven y carismático político de ideas de derecha como Presidente del Gobierno, y le otorgó facultades para implantar una nueva constitución de corte democrático.

El país era escéptico, tanto  la izquierda como la derecha recibieron con recelo este nombramiento.  A partir de ese momento en que asume la presidencia del gobierno Adolfo Suarez pasa a la historia como el estadista que logró la concordia y que puso a España en el camino de las libertades, la democracia y el progreso. Fue labor suya el proponer una constitución que mantiene la monarquía como vínculo de unidad nacional, da autonomías a las regiones, garantiza libertad de cultos, de expresión, de asociación, de integración y apertura mundial.

Los exilados pudieron volver, se legalizaron partidos proscritos como el partido comunista duramente perseguido en la dictadura.  Son celebres las fotos en donde aparecen personajes que años antes no podía imaginarse siquiera saludándose: El cardenal primado de España, al lado de Santiago Carillo jefe supremo del partido comunista,  la famosa Pasionaria, quienes regresaban de un largo exilio y el presidente Suárez.

Pero la política es veleidosa: quien triunfa hoy puede ser excluido ingratamente mañana. Al igual que a Churchill salvador de Inglaterra, después de gobernar con éxito, el electorado le dio la espalda. El poder desgasta, y pese a sus méritos los partidos políticos le restaron apoyo y Suárez renunció a la presidencia del Gobierno.

Los años pasaron y cuando ya Suárez no tenía ambiciones políticas, se volvieron a reconocer sus méritos y empezó a recibir merecidos honores.

Se  recordó entonces su histórica actitud cuando en plena sesión de las oretes (Parlamento español), penetró el coronel Tejero disparando a diestra y siniestra con un grupo de militares que amedrentaron a los parlamentarios para iniciar un golpe de estado encaminado a restaurar el antiguo régimen. El coronel golpista, pistola en mano ordenó a todos los parlamentarios y funcionarios del gobierno botarse al suelo o arrodillarse. Todos obedecieron menos Suarez que desafiante permaneció de pie. Tejero se rindió ante el respaldo incondicional del rey al valiente presidente Suárez y se derrotó la intentona de golpe de estado.

Los méritos de Suárez ahora reconocidos le valieron las más altas distinciones del reino de España: nombrado  Duque de Suárez, condecorado con la orden del Toisón de Oro y Collar de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III, que muy raras veces se  otorga. En su funeral de estado presidido por el Rey y el príncipe heredero, coincidieron los líderes de casi todos los partidos: Felipe González, Rodríguez Zapatero, Pérez Rubalcaba, Mas el presidente de la autonomía Catalana, junto a Aznar y Rajoy. El ex presidente de Colombia Álvaro Uribe se cuenta entre los asistentes. Una multitud acompañó su féretro. Encuestadas muchas personas, todas coincidieron en un testimonio de gratitud y fueron unánimes en que además de ser un gran estadista, era por sobre todo un hombre bueno, amable y de fácil acceso al pueblo.

Adolfo Suárez, Virgilio Barco y Cúcuta.

Cuando Virgilio Barco y Carlos Andrés Pérez acordaron constituir las Comisiones Presidenciales Binacionales de alto nivel, para dirimir los conflictos fronterizos y lograr la amable concordia e integración natural de las zonas de frontera, los presidentes coincidieron en invitar a Adolfo Suárez como testigo de honor a la instalación de esas comisiones. Ese día tuve el honor de conocerlo y de intercambiar ideas con el gran estadista. Cúcuta tuvo igualmente el honor de tenerle como su huésped.

A manera de anécdota triste, debo recordar que en el banquete servido para ese evento, la clase dirigente desaprovechó el momento para hacer planteamientos de desarrollo. Alguna señora que ocupaba un alto cargo de nivel local nos hizo abochornar cuando quiso liderar las conversaciones llevándolas  en son de vulgar informalidad a temas de minucias de la política parroquial.

Son abundantes las frases que en su momento pronunció o escribió Suárez y que sirven de inspiración para naciones como la muestra en donde aún quedan personas que quieren seguir acariciando el rencor por lo que llaman el inicio de “la violencia” política de hace más de cincuenta años, pero que tienen que encarar el reto de la reconciliación y la concordia.

"La democracia, por encima de sus exigencias concretas y de sus modos técnicos de realización, es un estilo de vida, una forma de entender y actualizar la convivencia política, que se gana día a día por el trabajo ilusionado, el esfuerzo integrador, la voluntad de diálogo y la capacidad de compromiso."

Al recibir el premio Príncipe de Asturias de la Concordia en septiembre de 1996, dijo: "En un sistema democrático nadie está en posesión de la verdad absoluta, el pluralismo político es absolutamente imprescindible y uno de los valores más importantes de la vida política es la confrontación de los programas y las ideas. Pero creo también que debe haber un campo muy especial en el que la inmensa mayoría de las fuerzas políticas, económicas y sociales pueden y deben llegar a un acuerdo."

 
Adolfo Suárez en su despacho como Presidente del Gobierno

lunes, 11 de febrero de 2013

La vida novelesca de un novelista


LA VIDA NOVELESCA DE UN NOVELISTA

De Álvaro Villamizar Suárez.  10 de Febrero de2013.

Dedicado con especial afecto al joven Daniel Gómez Villamizar, que se perfila como mi cómplice de lecturas.

 
No me avergüenza reconocer que pese a creerme un buen e infatigable lector de novelas,  no había oído hablar de un tal Émile Ajar. No es posible leer a todos los autores y todas las novelas.  De modo que cuando un nieto, adolecente pero ya muy dedicado a leer, puso en mis manos un libro editado modestamente y casi descuadernado, y me invitó a leerlo, lo recibí con recelo pues nada me decía ni el autor ni el título: “La vida ante si”.  Iniciábamos un largo vuelo trasatlántico y más por cortesía con  el muchacho que por interés, suspendí la lectura de otro libro y me aventuré en la novela que se me ofrecía. Quedé cautivado desde su inicio; el libro me acompañó gratamente durante las largas e incómodas horas de vuelo.

Quise enterarme sobre el autor de quien presumí sería un emigrante árabe radicado en París, dado el ambiente en que desarrolla la agradable novela.  Al regreso me propuse saber más sobre Émile Ajar, y fue buena la sorpresa y también mi rubor al enterarme de lo que mucha gente ya sabía: Émile Ajar era uno de los seudónimos del renombrado novelista francés Romain Gary, cuyo nombre conocía lo mismo que los títulos de algunas de sus muchas novelas, entre ellas: "Les Racines du ciel (Las raíces del cielo) galardonada con el premio Goncourt  de 1956, novela que es considerada como la precursora del ecologismo y protección de la  naturaleza y los animales.

Al indagar en revistas y libros sobre la vida de Romain Gary del cual solo conocía las breves referencias que trae la solapa de los libros, concluí que la mejor novela de Romain Gary era su misma vida.

En primer lugar este escritor francés, no era francés, al igual que el gran escritor ingles Conrad no era ingles sino polaco. La nacionalidad de Gary es todo un enredo: nació en Vilna, Lituania, el 8 de mayo de 1914, como Roman Kacew. En esa década Lituania estaba ocupada por el imperio ruso, pero formaba parte de Polonia.  En consecuencia era ruso nacido en Lituania- Polonia, no hablaba  lituano. Realmente era ruso-judío y hablaba ruso y en su hogar en yídish. Parte de su niñez la pasa en Varsovia–Polonia- y le toca aprender polaco. Su mamá trashumante (el papá biológico nunca lo reconoció)  en se va a vivir a Niza, y le toca aprender francés. Allí decide a ser escritor en lengua francesa.

Escribe y publica sus primeras novelas con su verdadero nombre Roman Kacew. Más adelante multiplica sus seudónimos: Romain Gary, Fosco Sinibaldi, Paul Pawlovitch, Shatan Bogat y Émile Ajar. Una premonición de una manía con final fatal.

Pese al éxito de sus primeras obras firmadas con su verdadero nombre ruso, su madre le dijo que con un apellido ruso (recién exilados los nobles rusos) solo lograría ser portero de hoteles de lujo o bailarín. Aceptó el consejo materno y adoptó el nombre de Romain Gary, nombre de resonancia francesa.

Llega la segunda guerra mundial y el joven novelista como nuevo francés, ex polaco, ex lituano, ex ruso, se enrola como piloto militar en defensa de Francia. Su valor le da fama y es condecorado como Héroe de Guerra con la Cruz de Guerra por el general Charles De Gaulle, recibe además la orden de Caballero de la Legión de Honor y de Héroe de la Liberación, entre otras condecoraciones públicas. Pocos obtienen estas distinciones.

Es joven y estudia derecho. Aspira vincularse a la diplomacia francesa y logra algunos cargos.  La vida le sonríe, sus novelas son exitosas y  le proporcionan importantes ingresos.  Sus novelas y guiones son llevadas al cine. "...Se casa con  la famosa actriz Jean Seberg actriz de los filmes de Godard y musa de la nouvelle vague–, aviador, jugador de póquer, protagonista de la bohemia chic parisina…/…” ( Revista el Malpensante). Algún tiempo vive en la meca del cine Los Ángeles en donde fue cónsul de Francia.

El éxito lo persigue. En  1956 recibe el codiciado y prestigioso premio Goncourt por su novela: Les Racines du ciel (Las raíces del cielo).

En Paris se codea y es asiduo a las tertulias de los intelectuales de moda, es amigo de  Malraux, de Albert Camus, y otros intelectuales, algunos alinderados en la puntillosa izquierda francesa.

La Francia de la década de los setenta está fuertemente politizada. El general de Gaulle divide las opiniones. La izquierda lo cuestiona. La derecha central lo adora. La derecha extrema, lo odia por el caso Argelia

Romain Gary es admirador del enérgico general. Los intelectuales de izquierda se molestan y marginan. “…/… algunos críticos literarios de renombre, vinculados al nouveau roman, comenzaron a encontrarle defectos. Lo calificaron de démodé, y lo tildaron de ser un remedo pálido de Graham Greene. Entonces Gary, un certero bromista, decidió burlarse de sus críticos y, tras dejar de publicar con su nombre, ejecutó una de las venganzas más extraordinarias y novelescas que puedan concebirse…/…” (Revista El Malpensante).

Viene ahora la mejor parte de su novelesca vida: Romain Gary ya había ganado en 1956 el  premio Goncourt, una de cuyas estrictas reglas es que nadie puede recibirlo dos veces.

Entonces un anónimo escritor, un tal Émile Ajar, ¿tal vez un exilado argelino?, se presenta a competir con decenas de escritores, con una novela titulada “La vie devant soi” “La vida ante nosotros”, o La Vida ante sí” según el respectivo traductor. La  novela es aclamada y gana el premio Goncourt de 1975 a la mejor novela del año.

Los intelectuales y los lectores se preguntaban ¿quién  será el tal Émile Ajar? Elogiaban al gran escritor Ajar sin sospechar que era el  mismo Romain Gary, a quien criticaban y descalificaban. Que inteligente venganza o burla la de Romain Gary (o Romain Kacew? ¿o  Romain Gary, Fosco Sinibaldi, Paul Pawlovitch, Shatan Bogat o Émile Ajar? O finalmente Paul Pawlovitch?).

 

Triunfo y tragedia. El escritor no podía demostrar a sus críticos que era el era el ganador. Aceptarlo podía incluso ser calificado de delito. Había triunfado pero no podía gozar su triunfo.

Su vida se complicaba, y se refugia en Ginebra en donde adoptó otro sugestivo seudónimo: Paul Pawlovitch y allí, escribió Pseudo bajo una supuesta crisis de paranoia, libro donde dijo que el verdadero Emile Ajar era el inexistente Paul Pawlovitch. “Pseudo” traducido al inglés muy acertadamente por David Bellos, bajo el título de Hocus Bogus, crea más desconcierto al afirmar y también negar la autoría del libro. "Psudo es parte de una protesta general contra el sufrimiento y la hipocresía universal. Jugando con categorías novelísticas, esta obra es un poderoso testimonio de la potencia del lenguaje para expresar, divertir, engañar, y finalmente a confesar complejas circunstancias personales.

Jean Seberg su esposa (otra vida digna de escribir una novela) consagrada como una de las más importantes actrices de la época, (protagonizó filmes como Juana de Arco, Buenos días tristeza, Al final de la escapada...) protagonista ella  misma de una vida tormentosa rodeada de amantes, algunos celebres como el escritor mexicano Carlos Fuentes, y de peligrosos vínculos políticos con terroristas de la extrema izquierda desembocaron en el divorcio y en la depresión y las drogas que la llevaron al suicidio en Paris el 30 de agosto de 1979.

Romain Gary regresa a Paris, escribe su obra póstuma: “Vie et mort d'Émile Ajar” y cierra su ciclo vital el 2 de diciembre de 1980, cuando con cierta elegancia se da un tiro en la sien.

Será para próxima crómica la reseña de “La vie devant soi” “La vida ante nosotros”, o La Vida ante sí” según cada traductor.

    
 
         Roman Gary                                                                 Jean Seberg

domingo, 19 de agosto de 2012

El que espera desespera

El que espera desespera
Cúcuta es, y ha sido una ciudad afortunada: en medio de sus peores momentos no solo ha sobrevivido, sino que ha renacido como un Ave Fénix.
No habían cesado las replicas del terremoto que la arrasó totalmente en 1875, cuando los cucuteños de ese entonces tuvieron la fortuna de que el gobierno no ofreció ayudas, ni reconstrucciones, ni estudios de suelos, ni subsidios para los damnificados. Tampoco las pidieron. Los cucuteños sabían que tenían que reconstruir su querida ciudad ellos solos, con su propio esfuerzo, sin pedir ni esperar ayudas. Y de manera unánime asumieron esa responsabilidad. La reconstruirían en el mismo sitio.
Se ordenó elaborar el plano de la nueva ciudad, en el cual la ubicación de las calles no coincidía, no podía coincidir, con las antiguas calles y carreras, pues las vías deberían ser muy amplias. En un ejemplar acto de entendimiento colectivo todos aceptaron que sus casas quedaran no precisamente sobre las ruinas de la anterior, sino donde el nuevo diseño urbano las ubicara. Un año después la ciudad renacía, más hermosa, mas prospera. Y repito: sin ayudas de ningún gobierno, sin esperar ningún subsidio, sin las poderosas excavadoras y máquinas de hoy. Solo con el espíritu solidario en donde ricos y pobres aportaron en la medida de sus capacidades. Una excepción: se dice que su majestad británica, la reina Victoria amante del chocolate que le enviaban de los valles de Cúcuta, al conocer la  noticia del terremoto envió una donación con destino a la reconstrucción del hospital de la ciudad.
Poco después la ciudad volvió a ser asolada y semidestruida por el sitio a que fue sometida en la guerra civil de los  mil días. Igualmente sin subsidios ni ayudas, la ciudad renació y con ella la industria y el comercio.
Cincuenta años después la ciudad sufrió la avalancha de los verdaderos desplazados de nuestros pueblos y campos, que buscaban (buscábamos) sobrevivir en nuestra cálida ciudad. Por supuesto que en esos años  no existía ley de protección, subsidios e indemnizaciones a las víctimas. A esos desplazados, les tocó trabajar. Y trabajando prosperaron. A su presencia se debe la existencia de numerosos y gratos barrios ya consolidados de la Cúcuta actual.
¿De Gramalote qué? En este nuevo milenio, a las gentes del querido Gramalote las tienen esperando el cumplimiento de promesas, la ubicación del sitio, la elaboración de estudios de suelos, el pago de subsidios. No quiero ser profeta pero me temo que se quedarán esperando si ellos mismos  no optan por aceptar que nada les va a llegar, o que llegará demasiado tarde y a contravía del gusto de sus gentes. Aceptar igualmente que si quieren salvar su heredad les tocará a ellos mismos reconstruir lo que fue y sigue siendo suyo. Algunos ya lo han  entendido así y cansados de esperar lo que nunca va a llegar, están regresando a sus lares para emprender una reconstrucción a su gusto y conforme a su carácter regional y no conforme a diseños y planos efectuados en la distante y esquiva Bogotá. Sé que un estudio de ingenieros locales, indica que el mejor sitio para reconstruir a Gramalote es el mismo sitio actual desechando, por supuesto, la zona inestable que produjo el desastre.
Inicié esta página diciendo que al igual que el Ave Fénix, Cúcuta es afortunada y me reafirmo en lo dicho, pues  no solo ha sobrevivido a terremotos, inundaciones, invasiones por el arribo no planificado de gentes de todos los confines de Colombia, sino que ha sobrevivido a pesar de la cortedad de metas de sus alcaldes (de algunos, para  no generalizar), concejales y parlamentarios.
Por último: A los gramaloteros les recomiendo releer “El coronel  no tiene quien le escriba”.

Cúcuta fue reconstruida en el mismo sitio, al gusto de sus gentes y sin  esperar nada del gobierno
La ciudadanía (el sector privado) hacia carreteras sin esperar que las hiciera el gobierno. Y se hacían

lunes, 4 de junio de 2012

La Antihistoria. O si las cosas no hubieran ocurrido


¿Si el Cristianismo  no hubiera existido...?
El destino de los hombres, de las naciones y en general de la humanidad ha dependido muchas veces de lo que ha podido suceder o no suceder en un momento, un año, un mes o un día determinados. Y si los acontecimientos no hubieran ocurrido, u ocurrieran de manera diferente la historia hubiera cambiado totalmente.

Stefan  Zweig en su obra cumbre "Momentos estelares de la humanidad", nos aporta unas emotivas  narraciones sobre momentos que cambiaron la historia: por ejemplo el momento fatal para Bizancio, cuando sitiada por el poderoso imperio turco, por descuido o por traición alguien dejó abierta la Kerkaporta, una  pequeña y oculta puerta en la muralla que defendía a Bizancio, dando oportunidad para que los turcos penetraran a sangre y fuego. Cayó Bizancio- hoy llamada Estambul por los conquistadores, y toda Europa quedó amenazada por la avanzada del imperio otomano mahometano. Solo fueron frenados en las puertas de Viena, entre otras cosas gracias a los métodos un tanto drásticos del inolvidable príncipe Blad Drácula.  Una puerta abierta cambió el curso de la historia.

Napoleón no hubiera perdido la batalla final de Waterloo si el mariscal Grouchy en un  momento de audacia hubiera decidido regresar para apoyar a su emperador atacado por Wellignton. Si Grounchy se hubiera devuelto la historia de Europa y en especial de Inglaterra hubiera cambiado pues hubieran tenido  Napoleón para muchos años más. "Pero Grouchy, sordo a la llamada del destino, prosigue su fantasmal cacería por los caminos manchados de fango, sin comprender que ha tenido en sus manos, por un instante fugaz, las riendas del tiempo".

Solo por soñar pudiéramos imaginar cómo sería el mundo si algo no hubiera ocurrido, o si hubiera ocurrido al revés. Ante tantas circunstancias que se nos vienen a la imaginación hay una que puede dar resultados impresionantes. Supongamos, sin ser heréticos, que Dios Padre hubiera decidido que aún no era hora de que su hijo viniera al mundo en forma humana, que el cristianismo no hubiera nacido con la llegada de Jesús en Belén, y en consecuencia no hubiera aún surgido la nueva religión que revolcó al imperio romano y cambió usos y costumbres de medio mundo.

Retrocedamos veinte siglos en el tiempo, e imaginemos que Jesús aún no había llegado, y ningún predicador fustigaba a los fariseos; a su vez los romanos no tuvieron que preocuparse por la llegada de ideas foráneas que contradecían a sus dioses y sus costumbres. Pedro y Pablo seguirían pescando, nunca hubieran viajaron  a Roma y Asia proclamando nuevas ideas. Nerón no hubiera encontrado a esas “indeseables” personas que traían tan malas costumbre a Roma y en consecuencia no habría crucificado y quemado a esos alborotadores que se llamaban a sí mismos “cristianos”. El emperador Constantino al no poder ser converso al inexistente cristianismo, no hubiera entregado el imperio de occidente a los papas ya que no hubieran existido. Atila al invadir a Roma no hubiera sido detenido por el papa León. Los barbaros dominarían a Italia y seguirían adelante.

¿Cómo se hubiera desarrollado la Edad Media sin cristianismo, sin monasterios ni catedrales?. Hagamos suposiciones: Al faltar el común denominador de una sola religión, y de un solo idioma, el latín, Europa hubiera permanecido sumergida en la insularidad del feudalismo y difícilmente hubieran surgido las naciones que solo se empezaron a formar en  la alborada del renacimiento.

Ante una Europa disgregada en feudos, los pueblos del oriente: turcos, árabes, chinos, hubieran tomado primacía y poco a poco conquistarían y colonizarían a una Europa incivilizada. Los árabes mahometanos ya eran dueños de casi todo lo que es hoy España y Portugal y avanzaban sobre Francia. Los detuvieron los reyes visigodos y francos en nombre del cristianismo.

Al no existir monjes y  monasterios que preservaran la cultura clásica, Europa hubiera sido un conglomerado de pueblos incultos y seguramente salvajes.

Los países del norte: eslavos y escandinavos seguirían siendo idólatras y salvajes.

Al no haber existido las cruzadas, los europeos no se habrían interesado en aventurarse en busca del oriente. Bizancio al no ser cristiana habría caído muchos siglos antes en manos de guerreros y conquistadores de nuevas religiones, tal vez la misma mahometana.

La arquitectura que hoy adorna ciudades y pueblos europeos y también americanos no existiría, pues buena parte de ella es de inspiración  cristiana.

El descubrimiento de América se hubiera dilatado pues la sed de descubrimientos y conquistas se inspiró no solo en metas comerciales y de ambición  de riquezas sino en la voluntad de difundir la fe cristiana. Seguramente la epopeya del descubrimiento, conquista y colonización hubiera quedado en manos de orientales, chinos o turcos.

Ahora, siguiendo la imaginación, soñemos que ante el panorama de un  mundo sin cristianismo, Dios Padre hubiera decidido que ya en este año, era llegada la hora de enviar a Jesús. Tal vez la transformación del mundo al nuevo orden y la fundación de la iglesia hubieran sido bastante más difícil. Sin  duda Dios sabe hacer las cosas bien y en el momento oportuno.

Conclusión: no es fácil imaginar al mundo de hoy si el cristianismo no hubiera existido.  
 El Papa León detiene a Atila ante Roma. Al no existir Papas los barbaros hubieran dominado Europa

 En la batalla de Roncesvalles se frena la invación mahometana a Francia y el norte de España. Los feudos se unian por el cristianismo.
Este podia ser el panorama de las ciudades

Y París no tendría catedrales sino pagodas o mesquitas. 

viernes, 20 de abril de 2012

Hablando de Mujeres...

Hablando de mujeres podríamos pasar muchas horas de memorioso dialogo. Para delimitar tan extenso y vidrioso tema, solo me referiré a una clase especial: mujeres que físicamente no existieron, pero que sin haber existido perduran. Siguen y seguirán vivas pues sus creadores le imprimieron tal identidad que se convirtieron en prototipos humanos. Son las hijas de la prodigiosa imaginación del escritor que las inmortalizó
Como estas mujeres no existieron podemos enamorarnos de ellas sin  temor a despertar celos, o también  podemos odiarlas sin  ganar resentimientos. Es lo propio de esos caracteres, que son objeto de amores o de odios, pero no de desprecios. Por hoy escogí a mi personal gusto unas pocas entre las muchas protagonistas de novelas y leyendas. Otro día podremos ocuparnos de algunas más, en especial de aquellas mujeres peligrosas.
Una de mis favoritas es la dulce y querida Larisa,  Lara o Laruchka, del doctor Zhivago, que además es la única imagen femenina, dulce y amable creada durante el imperio de los soviets. Lara es la imagen de la mujer en tiempos de revolución. Su creador Boris Pasternak nos ha dejado una mujer inolvidable, que hasta tiene tema musical propio: La canción de Lara. El destino colocó a Lara en una época de grandes convulsiones y violencia: la revolución rusa, la caída del duro imperio de los zares y la sangrienta instalación del no menos sanguinario imperio soviético. Lara queda entre dos fuegos: su novio de juventud ahora convertido  comandante comunista, fanático y cruel. El destino permite el reencuentro con el doctor y poeta Zhivago, ahora secuestrado por la tropa roja, alejado de su hogar, su esposa, y sus hijos. Trágicos años de revolución y guerra. Familias separadas que jamás se volverían  a encontrar. El destino vuelve a jugar en contra de los dos y los separa. Zhivago nunca volverá a saber ni de su esposa a quien también amaba, ni de Lara. Es además el dilema de dos mujeres igualmente amadas.
Una encantadora y aristocrática: Ana Karenina: Veamos cómo la describe su creador León Tolstoi en el momento en que por azar se encuentra en el tren con el galante conde Vrosky:  “Una sola mirada bastó a Vronsky para comprender con su experiencia de hombre de mundo, que aquella señora pertenecía a la alta sociedad. Pidiéndole permiso, fue a entrar en el vagón, pero sintió la necesidad de volverse a mirarla,  no solo porque era  muy bella, no solo por la elegancia y la gracia que emanaban de su figura, sino por la expresión infinitamente suave y acariciadora que apreció en su rostro al pasar ante él.  Cuando Vronsky se volvió, ella también volvió la cabeza. Sus brillantes ojos pardos, sombreados por espesas pestañas, se detuvieron ante él con amistosa atención, como si se reconocieran, y luego se desviaron mirando a la multitud como buscando a alguien. En aquella breve mirada Vronsky tuvo tiempo de observar la reprimida vivacidad que iluminaba el rostro y los ojos de aquella mujer y la casi imperceptible sonrisa que se dibujaba en sus labios de carmín. Se diría que toda ella rebosada, de algo contenido, que se traslucía, a su pesar, ora en el brillo de su mirada, ora en su sonrisa.” Desde ese momento se presentía que el adulterio era inevitable. Ella aristocrática mujer casada con un ministro, pero inconforme con su monótono matrimonio, se enamora  locamente enamorada y desafía las normas sociales y morales de su momento.
Gustave Flaubert creó a “Madame Bovary”, adultera al igual que Anna Karenina en una época en que la infidelidad era objeto de repudio moral y social. Pero a diferencia de Anna aristócrata, espontáneamente distinguida y realista, Emma Bovary, pese a ser una mujer bella, carece de estos dones: hija de un modesto granjero, criada en  un medio mediocre, casada con un medico igualmente mediocre, alimentada con novelas melodramáticas y románticas, se crea una imagen de sí misma fuera de la pobre y prosaica realidad que la rodea. Ema, choca con la realidad: su matrimonio no le da la posición que ella esperaba,  Carlos Bovary su  marido no es el brillante profesional que deseaba sino un hombrecito mediocre que además está envejeciendo y no le inspira ninguna admiración. Busca en un amante el romance que sueña. Inconforme con su posición social desea más figuración, cambia de amante, gasta más de lo que su marido gana, se endeuda. Su nuevo amante la deja. Sus sueños se derrumban. Toma la determinación trágica y  recurre al suicidio con veneno.
Emma Bovary encarna a la  mujer que se rebela contra su destino y que rompe las barreras y convencionalismos para satisfacer sus sueños, sus pasiones y sus ambiciones. Rompe el prototipo de la dama romántica, casta, hogareña imperante hasta ese  momento y da paso a un nuevo tipo de mujer desinhibida. Hoy esa mujer no se habría suicidado. Una pregunta a los señores: ¿Por casualidad conocen o han bailado con alguna Emma Bovary?
Margaret Yourcenar nos trae dos personajes femeninos muy poco comunes: Sophie  la activista revolucionaria rusa de “El tiro de gracia”, dramática mujer, que desde niña se enamora del amigo de su hermano, pero que nunca fue aceptada como novia, solo como “la hermana del amigo”, figura que todos hemos vivido y conocido. La tragedia de amores en tiempo de guerra civil enfrenta a ella revolucionaria, contra el amor de su niñez, ahora oficial zarista. Es guerra a muerte. Prisionera del grupo zarista encarara su fusilamiento y le pide al hombre que desconoció su amor y con quien compartió su niñez y adolescencia, que sea él quien le dé el tiro de gracia. Era la revolución rusa, la misma guerra que sufrió la Lara de Zhivago.
Ana de la Cerda (Anna sóror...). El otro personaje femenino, de inquietante complejidad es la protagonista de su narración  "Ana, soror...", doña Ana de la Cerda, la hija de don Álvaro de la  Cerda virrey español de Nápoles. Ana y su hermano don Miguel, los dos muy jóvenes quedan solos al morir su madre.  Comparten en su castillo-palacio aficiones literarias y piadosas…, todo va llevando al inevitable drama del incesto, físicamente fugaz, pero determinante para signar la vida de sus protagonistas.
 Simenon el otro gran monstruo de la  novela francesa se dedica con mayor énfasis a crear personajes masculinos extraordinariamente bien definidos, como es el comisario Maigret, pero es parco en crear personajes femeninos de impacto. Sin embargo crea mujeres de paso, que identifican numerosos prototipos humanos simples: la portera de edificios, la costurera romántica, la vieja avara, la amante interesada y exigente, la buena y diligente esposa y crea a madame Maigret, la comprensiva esposa del comisario, quien no necesita hablarle mucho para que ella lo entienda. Encarna a la esposa amable, buena cocinera, compañera de inquietudes, de viajes, de ir al cine, en fin de hacer amable la matrimonial rutina diaria.
Enrique Ibsen el dramaturgo escandinavo es el padre de la amable, incomprendida, inconforme y adorable Nora, la de la “Casa de Muñecas”. Nora es la representación de la mujer “bien casada”, culta, amable, inteligente, pero que abandona la “casa de muñecas” con  la que su marido creía que le daba todo. Todo menos comprenderla y menos aún comprender la magnitud de lo que ella en años anteriores hizo para salvar a su marido. Nora es la mujer más plenamente femenina y moderna de su siglo diecinueve. “La felicidad que creía poseer –con su casa, sus hijos y sus caprichos para los demás– resulta ser un espejismo y ante eso lo mejor es marcharse,....”
Habrá ocasión para seguir hablando de mas mujeres fascinantes, entre las cuales será necesario dedicar un capítulo a las mujeres peligrosas.